Dos asistentes con IA entrenados con tu inventario — atienden por chat y por teléfono, sin horarios.
Cada mensaje sin responder y cada llamada perdida es un cliente que se fue con el competidor. Un asistente de IA cierra esa fuga: atiende al instante, a cualquier hora, entrenado con tu negocio.
Monto dos asistentes que trabajan juntos. Uno conversa por chat (WhatsApp, Instagram, Facebook y tu web). El otro contesta el teléfono y habla natural con el cliente. Ambos conocen tu inventario: cuando alguien pregunta por un producto, el asistente lo busca, le da el precio y le manda el link de compra — y captura su contacto para seguimiento.
No es un chatbot de respuestas fijas. Es un agente que entiende lo que pregunta el cliente, responde con TU información y lo lleva hasta la compra o la cita. Y cuando hace falta una persona, pasa la conversación a tu equipo.
Conectamos tu inventario, precios y links, y entrenamos al asistente con la información real de tu negocio.
Montamos el chat en WhatsApp, Instagram, Facebook y tu web (incluye Shopify), con pruebas y ajustes.
Configuramos el asistente de llamadas 24/7, que da precios por voz y manda el link por WhatsApp. Lleva periodo de pruebas por ser más avanzado.
Dejamos ambos funcionando, con monitoreo, mantenimiento y ajustes continuos. Soporte directo de SHAART.
Un asistente que atiende WhatsApp, Instagram, Facebook y tu web desde un solo lugar.
Contesta el teléfono, conversa natural, da precios y transfiere a una persona cuando se necesita.
Conoce tus productos, precios y links; para asociar una pieza a un modelo, esa data debe estar en la descripción del producto.
El asistente manda el link de tu tienda por chat o por WhatsApp durante la llamada — el pago se hace en tu tienda.
Toma nombre y contacto de cada cliente para darle seguimiento, no solo responde y lo pierde.
Cuando una conversación necesita una persona, la pasa a tu equipo sin fricción.
La mayoría de negocios trata el chat y el teléfono como el mismo problema, pero son dos fugas distintas con comportamiento distinto. El mensaje de WhatsApp o Instagram que no se contesta a tiempo se enfría en horas — el cliente ya siguió buscando en otro lado. La llamada perdida es aún más brutal: casi nadie deja mensaje de voz ni vuelve a llamar, simplemente marca al siguiente resultado de Google. Cada una de esas dos fugas necesita una solución entrenada específicamente para ese canal, no un parche genérico.
Por eso este servicio monta dos asistentes que trabajan juntos pero de forma independiente: uno conversa por texto en todos tus canales de chat, y el otro contesta el teléfono y habla con el cliente de forma natural. Ambos entrenados con el mismo inventario y la misma información — pero cada uno resolviendo la fuga específica de su canal.
La diferencia entre un asistente que realmente vende y uno que solo 'suena inteligente' está en la calidad de la información con la que fue entrenado. Cuando un cliente pregunta '¿tienen esta pieza para este modelo?' o '¿cuánto cuesta este servicio?', el asistente busca en tu inventario real, no inventa ni da respuestas vagas. Para que eso funcione bien, la información —marca, modelo, precio, disponibilidad— tiene que estar en la descripción del producto o servicio; ese es el trabajo de preparación que hacemos juntos en la fase de descubrimiento.
Este nivel de precisión es lo que separa un asistente de ventas real de un chatbot de preguntas frecuentes. El cliente no solo recibe una respuesta genérica de 'contáctenos para más información' — recibe el precio exacto y el link para comprar, en el momento en que pregunta.
Cuando alguien pregunta por un producto, el asistente no se detiene en dar información — busca el ítem, confirma el precio, y manda el link de compra directo, ya sea por chat o por WhatsApp durante una llamada de voz. El cliente completa la compra en tu tienda (Shopify o la plataforma que uses); el asistente no procesa pagos dentro de la conversación, lo cual mantiene la transacción segura y dentro de tu sistema de cobro existente.
Esta fricción reducida —de la pregunta al link en segundos— es lo que convierte una consulta casual en una venta que de otra forma hubiera requerido esperar a que alguien de tu equipo estuviera disponible para contestar.
Un chatbot que responde y no guarda nada del cliente pierde la mitad del valor. Cada conversación con el asistente captura nombre y contacto, para que incluso si esa persona no compra en el momento, quede registrada para seguimiento — la misma lógica de un CRM bien montado, aplicada a cada interacción de chat o de llamada.
Esto convierte cada pregunta, incluso las que no cierran de inmediato, en una oportunidad de seguimiento futuro en vez de una conversación que simplemente desaparece cuando el cliente cierra el chat o cuelga el teléfono.
El despliegue va por fases porque cada asistente necesita su propio periodo de ajuste antes de confiar en él en producción. Las primeras dos semanas montamos y probamos el asistente de chat en WhatsApp, Instagram, Facebook y tu web (incluyendo integración a Shopify si aplica). Las semanas tres y cuatro montamos el asistente de voz, que por ser más avanzado —conversación natural en tiempo real por teléfono— lleva un periodo de pruebas más cuidadoso antes de dejarlo contestando llamadas reales sin supervisión.
Al final de ese mes tienes ambos funcionando, con soporte y monitoreo continuo de SHAART — no es un sistema que se entrega y se abandona, sino uno que se ajusta según las conversaciones reales que va teniendo con tus clientes.
Este servicio rinde más en negocios donde el cliente pregunta constantemente por disponibilidad y precio de artículos específicos — tiendas de piezas, negocios de venta con catálogo, servicios con varios paquetes o niveles de precio. Si tu negocio en Puerto Rico o como negocio latino en USA pierde ventas porque nadie contesta a tiempo el teléfono o el WhatsApp fuera de horario, esta es la solución diseñada específicamente para esa fuga.
El costo depende de si necesitas solo el asistente de chat, solo el de voz, o el paquete completo, y del volumen de tu negocio. Agenda una llamada de 15 minutos y te doy el número exacto evaluando tu caso específico.
No. Conversa en español natural, con el tono de tu marca. La mayoría de clientes ni nota que es IA — y siempre puede pasar a una persona cuando hace falta.
15 minutes. I'll tell you if it's a fit and what I'd build for you — no sales pitch.
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